¿Por qué me lame mi gato? Cariño, limpieza y mucho más
Si tu gato te lame la mano, el brazo, el pelo o incluso la cara, puede que te preguntes qué intenta decirte. Para los gatos, lamer puede ser algo más que una forma de investigar un sabor o un olor interesante. También puede formar parte de su comportamiento social y ser su manera habitual de relacionarse con alguien en quien confían.
Los gatos no se acicalan solo para mantener limpio el pelaje. Los que conviven pueden acicalarse entre ellos, un
comportamiento conocido como acicalamiento social o alogrooming, por distintos motivos: desde reforzar vínculos y aportarse bienestar hasta aliviar tensiones.
Cuando tu gato te lame, puede ser una muestra de confianza, bienestar o curiosidad, pero también de tensión. Su lenguaje corporal te ayudará a entender lo que siente. Esto no significa que tu gato crea que eres otro gato, sino que está usando una forma de comportamiento social que conoce bien con alguien con quien se siente a gusto.
Sin embargo,
el acicalamiento social también puede darse en situaciones de tensión, a veces con un gato que acicala a otro en la cabeza y el cuello. En estos casos, más que una muestra de cariño, puede ser un reflejo de esa tensión o una forma de gestionarla.
¿Mi gato me está demostrando cariño?
La parte del cuerpo que tu gato elige lamer puede tener varias explicaciones. Tus manos pueden tener olores interesantes o restos de comida, y tu pelo y tu piel tienen sus propios olores y texturas. Puede que tu gato simplemente esté investigando algo que le llama la atención.
En otras situaciones, lamer puede formar parte del acicalamiento social. El contexto te ayudará a saber qué significa. Si tu gato te lame mientras está relajado, ronroneando o acomodándose a tu lado, lo más probable es que se trate de un momento de bienestar compartido. Si los lametones van acompañados de señales de estrés o nerviosismo, puede haber otra explicación.
También puede convertirse en parte de vuestra rutina. Si respondes con caricias, hablándole o prestándole atención, tu gato puede aprender a asociar los lametones con estos momentos positivos.
¿Por qué mi gato me lame y luego me muerde?
Algunos gatos alternan lametones y mordiscos suaves en los momentos de contacto cercano. Esto no significa necesariamente que se hayan vuelto agresivos de repente. Puede que estén sobreestimulados, que quieran dar el momento por terminado o, simplemente, que estén jugando.
Fíjate en el lenguaje corporal de tu gato. Una postura relajada, una mirada suave y movimientos tranquilos no significan lo mismo que unas orejas hacia atrás, el cuerpo tenso, movimientos rápidos de la cola o intentos de alejarse. Si tu gato muestra señales de incomodidad, lo mejor es darle espacio en lugar de seguir con la interacción.
Si mi gato no me lame, ¿significa que no me quiere?
En absoluto. Cada gato demuestra el cariño a su manera, según su personalidad, sus primeras experiencias y sus hábitos. Algunos son muy de lametones, mientras que otros demuestran su amor acurrucándose a tu lado, siguiéndote de una habitación a otra, dándote cabezazos en la mano o parpadeando despacio desde la otra punta del sofá. Que un gato no te lama no significa que te quiera menos. Simplemente tiene su propia forma de demostrar cariño.